Benavides: "En el Dakar el primer objetivo es llegar y luego pelear por lo máximo"

El piloto argentino Kevin Benavides, campeón 2021 en la división motos, se trazó como "primer objetivo llegar y luego pelear por lo máximo" en el Rally Dakar 2023 que comenzará el próximo sábado en Arabia Saudita.

El salteño de 33 años, que encara su séptima experiencia en la competencia más extrema del mundo motor, se entusiasmó con la posibilidad de volver al podio, esta vez junto a su hermano Luciano (27), tal como ocurrió en octubre pasado en el Rally de Andalucía, una de las fechas del Campeonato Mundial Rally-Raid de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM).

"Sería maravilloso. Que pueda estar uno de los dos ya es una cosa de locos y si llegamos a clasificarnos ambos sería increíble. Ojalá se pueda dar. En Andalucía fue la primera vez que dos hermanos ocuparon un podio (Kevin fue segundo y Luciano, tercero). Estamos los dos muy bien entrenados, podemos hacer un gran trabajo", aseguró Benavides a Télam a horas del debut en la carrera.

La 45° edición del Rally Dakar comenzará el sábado con un prólogo de 11 kilómetros en el Sea Camp, a orillas del Mar Rojo, y se extenderá hasta el domingo 15 de enero con un recorrido de 4.706 kilómetros de especial en 14 etapas.

"Esta carrera va a ser más larga que las anteriores. Hay un par de reglas nuevas: un límite de velocidad, sectores espejo y un bonus de tiempo para los que abran pista. Son cosas nuevas que harán que la competencia sea un poco más interesante", explicó el piloto de KTM, que buscará su segundo título tras ganarlo con Honda hace dos años.

"Mi primer objetivo es llegar y después me gustaria estar peleando por lo máximo. No voy con ninguna presión, quiero hacerlo lo mejor posible. El Dakar es muy largo, hay que ir de menos a más. Lo más importante es llevar un buen ritmo desde el comienzo", analizó.

A propósito, Benavides recordó su experiencia en la edición 2022, en la que perdió más de una hora en la etapa 1 por un error de navegación que lo obligó a remontar la carrera desde atrás hasta su abandono definitivo en el 10mo. parcial por una falla mecánica.

"Empezar con retraso de esas características no es lo ideal, a varios pilotos nos pasó. El primer día es importante especialmente para volver a tomar contacto con el desierto y familiarizarse con la moto", valoró.

El salteño correrá por segunda vez con KTM y por séptima ocasión a nivel general, lo que le permite encarar el desafío "con otra perspectiva" en relación a los primeros años.

"El Dakar es una carrera tan especial, que uno la espera todo el año, es diferente a otro tipo de competencias de rally. La ansiedad se siente pero más allá de eso estoy tranquilo. A medida que uno va corriendo y adquiriendo mayor experiencia las cosas se toman de otra manera", asumió.

El argentino fue 4° en 2016, 2° en 2018, 5° en 2019, 19° en 2020, campeón en 2021 y 100° en 2022, edición que finalizó con una victoria en la etapa tras reengancharse tras quedar fuera de la pelea por el título.

Desde el sábado buscará su segunda consagración en motos, división en la que reconoce la existencia de "15 o 20 pilotos" en condiciones de suceder al británico Sam Sunderland, último ganador.

"Hay un grupo de corredores que está en un muy buen nivel. La carrera puede ser para cualquiera. No veo especificamente a ninguno como rival a vencer. En este rally uno compite con los mejores y eso es algo muy bueno", celebró.

Además de su hermano Luciano, representante de Husqvarna, la categoría de las dos ruedas contará con otros tres argentinos: Franco Caimi (Hero), su hermano debutante Stefano Caimi (KTM) y Diego Gamaliel Llanos (KTM).

"Mi preparación fue muy exigente como siempre, entrenando muchas horas al día, con mucha dedicación, casi un año completo, porque cuando termina un Dakar ya inmediatamente uno empieza a pensar en el otro. Pasé un año muy entretenido, con carreras obviamente en el medio, así que llego muy bien", contó.

Finalmente, comentó acerca de las modificaciones introducidas en el modelo KTM 40 Rally Factory, del equipo Red Bull: "Hicimos algunos cambios en el chasis, en la parte ciclo, y también trabajamos bastante en las suspensiones y la electrónica".

"La moto llega más evolucionada en relación al año pasado. Para la edición anterior era un vehículo nuevo y logicamente tuvimos que pulir algunos detalles. Espero que lo modificado impacte positivamente. Estamos muy enfocados en tratar de conseguir una moto fiable que nos permita manejar con menos cansancio y obtener buenos resultados".

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